El eficaz histrionismo

El tirano Chávez califica de indigno al eurodiputado Herrero y le acusa de haberse buscado su expulsión de Venezuela. Es posible. Conozco algo a los de su gremio (el verdadero de periodista y no el circunstancial de político) y sé de su empedernida búsqueda de historias cuando, eso sí, de ejemplares de raza se trata. Herrero lo es. Tenía veinticinco años cuando ideó un libro sobre el entones presidente del Gobierno que un cuarto de siglo después publicaría con el coloquial título de “Los que le llamábamos Adolfo”. Cualquiera que haya sentido de cerca el aliento de estos hombres puede describir cómo narran extasiados el día que se toparon con la noticia y firmaron crónicas sobre la Navidad que llega tarde a Barajas mientras la familia aguantaba la espera. Confieso que al ver a nuestro héroe en su gélido recibimiento, del que me ocuparé más adelante, no he podido evitar envidiarle. No, no es la gloria mediática, es algo más simple: esa primera hora del domingo madrileño que presagia buen tiempo, la tranquilidad de saberse a salvo, la ducha, el café caliente y, mmhhh, los periódicos inéditos del día contando tu propia epopeya, en algunos casos de tu puño y letra. ¿Hay quién dé más?.

Sí, la denuncia de Herrero puede tener su punto histriónico, propagandístico, lo que no le quita un ápice de verdad ni le resta, más bien la suma, efectividad. De hecho, y bien mirado, es casi un grito desesperado, al modo en que Jack Lemmon intentaba, en vano, hacerle entender a Joe E. Brown que su amor, de hombre a hombre, era imposible. Nadie es perfecto, zanjaba el interfecto, como ahora entona a coro una intelectualidad europea que parece no haber entendido determinadas lecciones del pasado siglo. He ahí, ante sus mismísimas narices, un populista liberticida que intenta, en una repesca organizada en plenos carnavales, continuar adelante con su devastador proyecto. Un delirio al que sólo la audacia contra natura de unos estudiantes que comprendieron bien los errores de sus mayores pudo poner freno hace poco más de un año, con el histórico triunfo del No que hubiera sido impensable sin la movilización surgida tras el cerrojazo a RCTV. Ni su “yo soy el pueblo” les vale. Prestos acuden a señalar que en España no hay, !ay!, límites a los mandatos gubernamentales. Y cierto es, tanto como que sería impensable que una vez establecidos alguien intentara desandar el camino. Al margen de que es evidente que la libertad sexual, por un poner, no significa lo mismo en boca de un putón verbenero que del violador del Ensanche.

Me he referido al recibimiento, al que las dos hijas del eurodiputado intentaron poner con un abrigo para su padre el calor que a todas luces le faltó. Que el primer partido de la Oposición no tenga a nadie de más rango que un voluntarioso jefe de prensa para madrugar un domingo y hacer un gesto de respaldo a uno de sus representantes públicos, después de que éste haya tenido que salir con lo puesto de un país que afronta un proceso electoral cuya obscuridad y arbitrariedad había denunciado, refleja mejor que cualquier crónica la pusilanimidad política de la formación. Nada hace pensar que, de seguir así, puedan ofrecer una alternativa creíble al Gobierno que apenas se atreve a alzar la voz ante el caudillo venezolano o al socialismo que clama por el silencio y el no buscar problemas al anfitrión cuando de observadores internacionales se trata. Tal pareciera que el eurodiputado fuese uno de esos engominados becerriles que han circulado por los márgenes de Génova, estos sí, sin decir una palabra más alta que otra.

Alonso Freire

1 comentario

Archivado bajo No te cortes

Una respuesta a “El eficaz histrionismo

  1. Dan Sam

    Le escribo para felicitarle por la calidad del post, no es de coña ni va con segundas.

    Muy bien escrito (como de costubre), pero menos críptico, y lo que para mí es más importante; creo que se implica y opina usted más que de costumbre.

    Por mi parte conozco a casi todas las personas que usted nombra, lo cual también es nuevo para mi, lo cual me anima a seguir leyendo hasta el final.

    Sinceramente, del tema Chavez no lo controlo. Estaría encantado de informarme pero carezco de tiempo.

    No siento mi opinión autorizada como para ser considerada como tal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s